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Galo, un goleador con los pies en la tierra

10/04/2018 13:30

Galo Rodríguez San Martín (Madrid, 24/08/1997) es el futbolista atípico que nunca pensó serlo pero que su buen hacer con el paso de las temporadas le ha ido acercando al fútbol profesional que hoy, a sus 20 años, toca con los dedos.

Como el de tantos otros niños, el equipo de fútbol sala del colegio fue el primero de Galo. “Comencé a jugar a los ocho años. No se me daba mal, incluso estuve en la selección de Madrid de Fútbol Sala pero me gustaba muchísimo más jugar en césped”, reconoce el delantero de Vicálvaro quien, en edad alevín, dio el paso al fútbol 11: “Empecé en el equipo de mi barrio, estuve allí unos cuatro o cinco años”, relata un Galo que se muestra muy agradecido al C.D. Vicálvaro, su primer club de “césped”.

Ya como cadete de segundo año le surge la oportunidad de ir a jugar al Lugo Fuenlabrada. “Era una buena oportunidad porque era Cadete Autonómica y suponía salir del barrio”, cuenta Galo quien recuerda que fue “un año en el que aprendí muchísimo porque el desplazamiento era largo, tenía 15 años y que coger yo solo metro y cercanías. Me ayudó a madurar un montón”, asegura.

Tras una temporada en Fuenlabrada, Galo recibió una oferta para su primer año de juvenil de un equipo de Murcia de División de Honor. “El entrenador que me llevó al Lugo Fuenlabrada fue allí y me llevó con él pero no duré mucho”, reconoce. Galo cuenta que “estaba solo, era un pueblo y aunque la gente nos ayudaba mucho y nos trataban muy bien pero no era mi estilo”. Una tarde, después de tres semanas en las que no terminaba de adaptarse al nuevo entorno, Galo tomó la decisión: “Llamé a mi padre y le dije que no podía seguir ahí. Me fui a la estación de autobuses y me volví a Madrid. Fue una gran experiencia pero no me adapté”, reitera.

En su vuelta a Madrid, con los equipos prácticamente hechos, Galo tuvo la opción de enrolarse en las filas de la E.D. Moratalaz donde estuvo hasta último año de juvenil y donde su expectativa para con el fútbol cambio: “En esa temporada, en diez partidos marqué doce goles”, recuerda el delantero quien cuenta cómo le llamó Javier Hernández: “Me dijo que contaba conmigo y para mí fue algo muy grande”. El de Vicálvaro explica que “siempre había estado en equipos de barrio y que me llamara un club profesional y de División de Honor donde nunca había jugado era lo máximo”, comenta con una sonrisa de oreja a oreja.

En sus primeros meses en Alcorcón, Galo ayudó al Juvenil A a mantener la categoría y solía subir a entrenar con el Tercera División. Al año siguiente, en su primer año de senior, Galo cuenta cómo “Óscar Mena me dijo que contaba conmigo pero que tenía otras preferencias y que me iba a costar ganarme el puesto”. Entonces aparecieron dos propuestas, “una de ellas el Parla, lo hablé con mi padre y pensamos que en ese momento de mi carrera lo más importante era sumar minutos daba igual donde fuera y, como mostraron mucho interés por mí, allí me fui”, relata el punta.

De su etapa en Parla, Galo recuerda que “me trataron muy bien, los compañeros y el Club y, aunque no jugué todo lo que esperaba, para mí fue como un máster estar allí”, y es que el pichichi de Alcorcón B “siempre había jugado con amigos, poco profesional, gente de mi edad y en Parla me di cuenta del fútbol de verdad, de compañeros con hijos que vienen a currar y esos tres meses me vinieron muy bien”, explica. Galo reconoce que “ahora soy mucho más profesional de lo que era antes por esos tres meses en Parla. Fue un aprendizaje increíble. Dejar de ser un niño para tener que ganarme un puesto ante gente con 30 años y con hijos”, manifiesta.

Entonces surgió la opción de volver a Alcorcón: “Javi Moreno me dijo que regresara, que le interesaba y empecé a contar con minutos poco a poco”, comenta Galo quien en ese periodo marcó su primer gol en Tercera División ante el Villaverde: “Después, en el final de la pasada campaña, llegó Fran Blasco con quien terminé jugando de titular”, recuerda el jugador amarillo.

Esta temporada está siendo muy especial para el delantero de Vicálvaro: “Este año estoy muy contento de cómo me están yendo las cosas”, afirma Galo quien apunta que “yo siempre he sido un chaval que ha tenido el fútbol como segunda opción, era de estudiar, estar en mi barrio, jugar con mis amigos y ahora estoy aquí. Por eso lo valoro tanto”, dice con una sonrisa de oreja a oreja.

El pichichi alfarero no siempre fue estilete en sus equipos: “Siempre he sido de repartir juego, dar el pase, estuve de central un par de años, tenía buena salida de balón y siempre me ponían de central”, cuenta Galo quien explica que “el cambio llegó cuando fui a jugar al Lugo Fuenlabrada. Allí me preguntaron: ‘¿de qué juegas?’ Y yo dije, ‘de mediapunta’. A partir de ahí he sido delantero”.

Sin embargo, para Galo, el hecho de haber visto puerta en doce ocasiones no es una cuestión personal: “Todo es gracias a mis compañeros y al míster que me ha hecho ver espacios que nunca había visto antes. Mi juego era muy monótono y él me ha enseñado cosas que no sabía. Saber diferenciar cuando ir al espacio, cuando ir al pie… me ha aportado muchísimo y estoy muy agradecido”, manifiesta.

Lo mío siempre fue pensar primero en los estudios y de extraescolar el fútbol pero no era una meta a la que quisiera llegar sí o sí”, confiesa Galo echando una mirada atrás y asegura que “no me veo como un profesional pero trato de actuar como tal porque tengo la responsabilidad de estar en un Club como este”.

El hecho de recibir material deportivo gratuito de las marcas es algo habitual. Sin embargo, Galo tiene claro que “yo no quiero ni ropa ni botas porque aún no he hecho nada, si algún día llego a ser profesional, entonces sí, cómo no, pero que a mí me estén regalando cosas cuando aún no he hecho nada ni soy nadie en el fútbol, no me parece bien. Si quiero botas o ropa, gracias a Dios, me lo puedo comprar yo. Yo pienso que es así como se llega y como he ido creciendo en mi carrera”, mantiene el de Vicálvaro con las ideas muy claras.

Y dentro de esas ideas claras aparece el, “¿y si no llego a ser futbolista?”. Galo asume que es una posibilidad y que por ello debe estar preparado para lo que pueda suceder. “No he sido nunca un gran estudiante pero siempre he ido sacándolo todo”, reconoce el delantero alfarero que ahora está estudiando TAFAD y asegura “estoy deseando entrar en la Universidad”. Además, Galo cuenta que recientemente ha estado trabajando en una tienda de ropa con el objetivo de “ver la realidad de un ambiente laboral, ver cómo la gente trabaja, en una tienda, gente que come de esto y que necesita trabajar todos los días para poder vivir”, explica.

Y es que en la cabeza de Galo está la siguiente reflexión: “Si el fútbol no sale bien, ¿a dónde vas? Hay que estar siempre preparado para la vida ‘real’”, y afirma que “mi prioridad es el fútbol pero también tengo que saber qué me puedo encontrar si el fútbol no sale bien. Me hace valorarlo mucho más”, asevera.

Lo cierto es que hoy en día Galo es delantero de la A.D. Alcorcón, un Club que para él “ha sido un antes y un después”, ya que, según el de Vicálvaro, “ha supuesto tomarme el fútbol de una manera profesional. Aquí mi cabeza ha cambiado completamente”. El punta asegura que “desde el primer minuto me he comportado como un profesional y he ido aprendiendo día a día de todo lo que me ha pasado” y recalca que “le debo mucho al Alcorcón y a todos los que han confiado en mí. Estoy muy agradecido al Alcorcón por la oportunidad que me dio”.

Vamos terminando este encuentro con una persona normal y corriente que aspira a ser un grande de nuestro deporte. Él tiene claro de dónde viene y los pasos que debe dar, aquellos que sus padres le han inculcado para la vida “real”, como él llama. “Ellos me han educado así, ir con humildad a los sitios y, antes o después, las cosas se consiguen. En el fútbol y en todos los aspectos de la liga”, asegura convencido.

Pedimos a Galo que eche su imaginación a volar… “Por soñar, me gustaría verme aquí en el primer equipo. Poder decirle un día a mis padres, voy a jugar en el estadio y ver sus caras de alegría”, y entre sueños recuerda que “hace nada estaba destinado a jugar en Primera Aficionado y ahora estoy aquí. ¡Cómo es la vida! Por eso estoy muy contento y estoy trabajando duro para conseguirlo. Está ahí, si lo trabajas, más tarde o más temprano, llega”, concluye.