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Nueva etapa en 2ª División “B”

Comenzaba una nueva etapa para la Agrupación en una categoría totalmente desconocida: la 2ª División “B”. Díaz Pablo siguió en el Club pero como segundo entrenador. Enrique Herráiz, ex-jugador amarillo y hasta entonces segundo de Díaz, tomó el banquillo alfarero al tener el título nacional de entrenador, que Díaz Pablo no poseía. En cuanto a la plantilla, siguieron hasta 12 jugadores del pasado año y llegaron futbolistas del fútbol de Madrid y cesiones del Real Madrid, como el delantero guineano Francisco Salvador Elá “Chupe”, el hombre gol del primer Alcor en 2ªB. El estreno alcorconero en la categoría no fue muy alentador. En el estadio de O Couto, los amarillos cayeron por 3-0 frente al C.D. Ourense. La primera alineación en 2ªB la formaron: David Criado; Gordo, Pizarro, Abraham, Romero; Ramírez (Manolo), Miguel Ángel, Francis, Carralero; Fonseca (Chupe) y Carretero. El primer gol en 2ª División “B” en la historia del Alcorcón lo logró el capitán Santos Ramírez, en el partido de la jornada 2, frente a la Ponferradina. Sin embargo, el equipo de Enrique Herráiz supo sobreponerse: consiguió su primer triunfo en la jornada tres en el difícil campo del Pontevedra, por 0-2, aunque no fue sino hasta la 9 cuando logró la primera victoria en Santo Domingo, por 1-0 frente al Fuenlabrada. Un magnífico final de temporada dio la permanencia a los amarillos con tres jornadas para acabar el campeonato, finalizando en 12ª posición.

La segunda temporada en 2ªB aguardaba un difícil grupo para los amarillos, encuadrados con valencianos, castellano-manchegos y canarios. Tras la derrota en la primera jornada de liga frente al Toledo en Santo Domingo (0-2), el equipo que seguía entrenando Enrique Herráiz se llevó el Trofeo Puchero después de muchos años, al ganar por 3-1 al C.D. Badajoz de Segunda División. Jugadores con un futuro prometedor como Capdevila, Dani Fragoso o Roberto García reforzaron un equipo que volvía a tener la permanencia como objetivo primordial. La grave lesión del delantero Rafa Crespo hizo mella en un equipo que tuvo que buscar soluciones y que se reforzó con los delanteros Luengo y Estecha, de suma importancia en una sufrida permanencia.

A pocos días de acabar el año 2001 y con el equipo en el antepenúltimo puesto de la clasificación, Enrique Herráiz fue destituido como entrenador sustituyéndole en el banquillo Manuel García Calderón. Los refuerzos siguieron llegando para un equipo que cada vez veía más difícil la salvación. Tres victorias consecutivas en febrero dieron vida a un equipo que volvió a caer en un bache de malos resultados causando la destitución de García Calderón. Paco Parreño se hizo cargo del equipo alfarero aunque cuatro derrotas consecutivas llevaron al nuevo técnico a tomar la decisión de dimitir, renuncia que no fue aceptada por la directiva que pidió al entrenador continuar hasta el final. En la jornada 33, con cinco jornadas para finalizar la temporada, el Alcorcón tenía la salvación a nueve puntos. Todo parecía indicar que la Agrupación regresaría a Tercera División dos años después de ascender pero mientras hubo vida se intentó. Cuatro victorias y un empate en las últimas jornadas situaron al Alcorcón en el puesto de promoción de descenso a Tercera, evitando el descenso directo.

En la promoción, al Alcorcón le tocó en suerte la Gimnástica de Torrelavega. En la ida, disputada en Santo Domingo, se finalizó con empate a cero. Todo quedó para la vuelta, una vuelta de infarto. David Criado detuvo un penalti en la primera parte antes de que la Gimnástica se adelantara, poco antes del descanso. Los hombres de Parreño siguieron luchando, un gol les dejaba en 2ªB y fue, en el minuto 78, cuando Juan Francisco Lucio en un lanzamiento de falta lograba el tanto que mantenía a la Agrupación en 2º División “B”.

El 26 de junio de 2002, Esteban Márquez fue reelegido presidente al no presentarse candidatura alguna que hiciera frente a la del artífice del mejor momento deportivo e institucional del Club hasta ese momento. Manolo Romero relevó a Parreño al frente del banquillo de la A.D. Alcorcón a la que llegaron jugadores importantes, sobre todo en la delantera, como Robert, Chechu, Asen y Luna, que sumaron entre ellos 40 goles. La 28ª edición del Trofeo Puchero se perdió por 0-3 frente al Getafe. En cuanto a la liga, el Alcorcón comenzó bien, en una zona media de la clasificación mostrando un buen fútbol e ilusionando a la afición. Sin embargo, una mala racha de resultados llevó al equipo a coquetear con la zona de descenso lo que provocó la destitución de Manolo Romero en busca de aire nuevo. Llegó el asturiano Raúl González, un entrenador de amplia experiencia y trayectoria que trajo consigo un auténtico cambio de mentalidad. De estar metido en la zona baja llevó al equipo a soñar con el play-off de ascenso, en un espectacular final de temporada con diez partidos sin perder, entre ellos siete victorias. Finalmente, la liguilla de ascenso a Segunda no fue posible, pero sí la entrada en Copa del Rey 18 años después de su última participación.

La temporada 2003-2004, Raúl González siguió como técnico tras el fantástico trabajo de la temporada anterior. Raúl fichó a jugadores de su confianza y conocidos por él, muchos de ellos procedentes de Asturias, como Rubén Sanz o Mario. En el regreso a la Copa del Rey, el Zamora apeó a los amarillos en la fase previa en la que la actuación arbitral dejó mucho que desear tanto en la ida como en la vuelta perjudicando claramente a los de Raúl González. En liga, en la jornada 16, el equipo marchaba quinto empatado a puntos con los puestos de liguilla de ascenso. Sin embargo, los meses de invierno se le atragantaron a un equipo que, en la segunda vuelta, dejó de mirar para arriba y vivió de las rentas de la primera vuelta para mantener la categoría sin problemas. En la citada campaña, la Agrupación finalizó en décimo puesto.

En la 2004-2005 se daba un paso más, al menos en cuanto a jugadores se refiere. Llegaron jugadores veteranos como Pedro Aguado, Miguel Ángel o Robert, este último regresaba un año después. Para la delantera una pareja que daría muchas alegrías y, sobre todo, goles a los amarillos: Quini, procedente del Alcalá; y el canterano Óscar Díaz, que fue fichado por el Real Madrid y cedido al Club en el que empezó desde cadete. Nuevamente el comienzo fue espectacular. El Alcor se mantuvo en la zona alta hasta que llegaron las navidades y otra vez el turrón volvió a pesar en los amarillos. Especialmente difícil fue la pérdida de uno de los jugadores más importantes, Asen, que se marchó al Getafe de Primera en el mercado invernal. Poco a poco el Alcorcón salió del bache y acabó la temporada en una cómoda undécima posición.

Para la temporada 2005-2006, Esteban Márquez hizo un esfuerzo económico con el objetivo de poder dar ese salto cualitativo necesario para estar arriba toda la temporada y luchar por la liguilla de ascenso a Segunda. Un reto ilusionante que tendría en el banquillo a David Gordo y en la plantilla a jugadores con experiencia y un largo recorrido como el portero Raúl Arribas, Rojas, Melgar, Curiel o Ángel Castro. Sin embargo, entre todos ellos, apareció la figura de Juan Quero, un jugador llegado del Santa Ana de Tercera que pronto encandilaría a la afición con su fútbol eléctrico, su velocidad y su compromiso. El 6 de noviembre de 2005, el Alcorcón alcanzaba por primera vez en su historia el liderato en solitario de su grupo de 2ª División “B” al vencer por 1-0 al Pontevedra en Santo Domingo. Pero llegó el temido invierno, la época en la que el equipo perdía todo lo ganado en la primera parte de la temporada y, así, el Alcorcón solamente pudo igualar su mejor clasificación histórica con un séptimo puesto que, a diferencia de la anterior ocasión, no sirvió para entrar en Copa del Rey.

En pleno proceso electoral, David Gordo siguió como entrenador de la A.D. Alcorcón en la temporada 2006-2007. Los fichajes de Carlos De la Vega, Manel Expósito o Alberto Alejandro daban un plus a un equipo que volvía a pensar en estar arriba. Esteban Márquez no tuvo rival en las elecciones a la presidencia del Club por lo que decidió seguir al frente de la A.D. Alcorcón. El comienzo no fue el esperado y en la cuarta jornada, con dos puntos y sin marcar, David Gordo fue cesado como entrenador. Regresó Raúl González, el más querido por la afición para levantar una situación muy complicada en un Alcorcón minado por las lesiones de jugadores importantes.

El pequeño Juan Quero regresó a la disciplina amarilla en el mes de noviembre tras un intento nulo de dar el salto a Segunda División, y lo cierto es que el jugador vallecano con su empuje, su juego y su carácter, dio mucho a un equipo que se salvó gracias a un milagro. A falta de dos jornadas para el final, con la zona de descenso muy ajustada y con un punto sobre el cuarto por abajo, el Alcorcón visitaba a un Puertollano que apuntaba al play-off. Un estadio lleno, todo un pueblo volcado con un equipo que tenía enfrente a un Alcorcón que luchaba por sobrevivir en la categoría. Todo se puso en contra para los hombres de Raúl González cuando al descanso ya perdían 1-0, pero cuando todo parecía perdido, emergió la figura de aquel menudo jugador que se echó a su equipo a las espaldas y, merced a dos jugadas llevadas por él, el Alcorcón logró dar la vuelta al marcador en los minutos 88 y 94 para conseguir la salvación.

Nada más lograrse la permanencia, algo cambiaría en el Club. Nicolás Rodríguez, ex-futbolista con una amplia trayectoria, recibió la llamada de Esteban Márquez y entró en la A.D. Alcorcón como Director Deportivo. Era el momento de dar un giro definitivo al plano deportivo y con el trabajo de Nicolás así se trataba de hacer. El cambio fue drástico. El ex-jugador de la A.D. Alcorcón, Óscar Garro, que venía de hacer un buen papel en el San Sebastián de los Reyes, fue el elegido para dirigir el nuevo proyecto en el que solamente continuaron cinco jugadores de la campaña anterior.