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Un punto para empezar

20/08/2016 19:11

Primer partido de la temporada 2016-2017 que enfrentó a la Agrupación Deportiva Alcorcón y a la Sociedad Deportiva Huesca y que terminó con empate a cero. 1.632 espectadores se dieron cita en el Municipal de Santo Domingo. Se guardó un minuto de silencio en memoria del ex presidente de la FIFA Joao Havelange.

Cosmin Contra salió de inicio con el siguiente once: Dmitrovic, Rafa Páez, Iván González, Bellvís, Nèlson, Tropi, Aguza, Óscar Plano (capitán), Jacobo González, Toribio y Álvaro Giménez. Esperaban su oportunidad en el banquillo Dani Jiménez, David Rodríguez, Razvan, Iván Alejo, Unai Elgezábal, Martín Luque y Luis Fernández.

Por su parte, Anquela dispuso un once titular formado por Sergio Herrera, Jair, Carlos David (capitán), Aguilera, David Ferreiro, Borja Lázaro, Bambock, Samu Sáiz, César Soriano, Alexander y Nagore. 

Arbitró la cotienda el colegiado vasco Sagués Oscoz. 

Empezó mandando la Sociedad Deportiva Huesca que en los primeros diez minutos disfrutó de tres ocasiones claras para adelantarse. La mejor, la de Samu Sáiz tras el saque de una falta directa. Su lanzamiento se envenenó tras rebotar en la defensa y a punto estuvo de sorprender a Dmitrovic que tuvo que reaccionar a toda prisa para desviar ligeramente, estrellándose el balón en el larguero. Un susto importante al que dieron réplica los alfareros también a balón parado. Una falta botada por Sergio Aguza al segundo palo es rematada por Rafa Páez de cabeza y el esférico sale fuera por muy poco. Acto seguido, otra clara. Pelota larga filtrada entre los centrales visitantes y Jacobo González, atentísimo, se lleva el cuero y se planta solo delante de Sergio Herrera pero no finaliza. Sin embargo, la jugada no acaba ahí y Álvaro Giménez que acompañaba bien el ataque, se encuentra en posición clara de golpeo pero no acierta a batir por bajo a Herrera. La doble ocasión dio moral a los alcorconeros, que empezaron a dominar la posesión y el juego. 

No se echó atrás el conjunto oscense, que tuvo una ofensiva clarísima en las botas de Nagore que, incorporándose de su banda derecha, chutó a bocajarró ante la salida de Dmitrovic, que repetió el paradón anterior. Protagonismo para los porteros y el marcador que no se mueve, pese a todo lo que había pasado ya. Se igualaron las fuerzas y se tranquilizó el ritmo, no alcanzándose los dominios de ninguno de los dos guardametas en la última fase de la primera mitad. Tan sólo una aproximación de los amarillos que lo intentaron por medio de Sergio Aguza en una lanzamiento desde la frontal que salió muy centrado y no le puso en complicaciones a Herrera. Poco más dio de sí el primer acto aunque si fue destacable que los de Contra empezaron a tocar más en tres cuartos y embotellaron en algunos momentos a su rival. Se notaba el calor y que las fuerzas, a estas alturas de temporada, son las que son. Por eso tuvo mucho mérito este arreón final del Alcor. 

Tras la reanudación, el Huesca empezó mandando, sobre todo a través de Samu Sáiz, que se movía bien entre líneas y causaba problemas a los defensas. No lo veía claro Contra y llamó de inmediato a David Rodríguez, buscando quitarse de encima la presión atacando. Superados los primeros diez minutos, entró el delantero en sustitución de un trabajador Álvaro Giménez. Y al poco de entrar, enfila la portería, recorta al defensa y cuando va a rematar, la cobertura tapona el chut y todo termina en córner. Aviso serio al que dieron réplica los oscenses con un acercamiento al área de Dmitrovic que entre unos y otros, acabaron sacando a campo contrario. Se volvía a animar el choque y Contra quería aprovecharlo. Daba entrada a Iván Alejo en lugar de Aguza en busca de mayor juego por bandas, algo que durante la pretemporada había funcionado muy bien. También movía el banquillo en Anquela, introduciendo a Morilas en lugar de Ferreiro. Es decir, no cambiaba el esquema pero buscaba piernas frescas. 

Empezó a sentirse incómodo el Huesca con la lucha constante de David Rodríguez arriba pero no perdía el orden el equipo. Entró entonces Martín Luque en sustitución de Jacobo González. Las intenciones eran muy claras. Quedaba poco y había que explotar las bandas. Por parte del Huesca, esperar y buscar la contra. Y se dieron ambas circunstancias. Iván Alejo y Martín Luque hicieron su parte con buenas acciones por la banda que acabaron en balones centrados con peligro y en faltas que sembraron cierta incertidumbre en la zaga azulgrana. Y Cmiljanic la tuvo para el Huesca. Enganchó una a la espalda de Iván González y Rafa Páez y se fue directo hacia el marco de Dmitrovic. Lo tenía todo para marcar y finiquitar el duelo. Quedaban sólo cinco minutos y un tanto sería sí o sí, definitivo. Pero el delantero perfirió dar el pase de la muerte y la defensa interceptó la acción. Parecía más lógico el disparo pero eligió la otra opción. Reaccionó de inmediato el Alcor con un potente lanzamiento de Toribio desde la frontal pero un brillantísimo Sergio Herrera la sacó abajo. Fueron las dos últimas, clarísimas pero estériles, como todas las interiores. 

Así, acabó todo como empezó. Empate a 0, primer punto del año, primer partido en el que se queda la puerta a cero y a seguir. La semana que viene, Levante. Esto no ha hecho más que empezar y ya se empiezan a ver buenos detalles. Empezó lo bueno. Nos espera un año apasionante.