Actualizado 28-8-10



Aquéllos maravillosos ochenta...
19-2-10. ¿A quien no le gusta recordar que fue de aquéllos futbolistas que comenzaron a escribir las páginas doradas de la A.D. Alcorcón?. Seguro que para muchos socios y aficionados de la entidad alfarera los nombres de Ayllón, Sanjuán, Pica, Jiménez, Arnal, Mariano, Diego, Quique… permanecen en su retina, en mañanas gloriosas de fútbol y buen ambiente. En este reportaje, y en representación de aquélla generación de magníficos y bregadotes futbolistas, hemos hablado con Ayllón y Arnal, quienes nos contaron cómo se vivía el fútbol modesto a comienzos de los 80, las diferencias con la época actual, las anécdotas y curiosidades de una época donde había que tener mucha casta y mucha ilusión para ser futbolista de un equipo modesto, como era el Alcorcón de los años 80. Un equipo que por aquel entonces era de los denominado como “ascensor”, a caballo entre la Tercera División (que equivalía a la 2ªB actual) y Preferente. Quien sabe si en poco tiempo volveremos a ver reunidos, con la elástica amarilla, a muchos de estos buenos exfutbolistas…permanezcan atentos!.
El guardameta Ricardo Ayllón ingresó en los juveniles de la A.D. Alcorcón con 15 años y a los 18 años, en la temporada 1983-84 tuvo la oportunidad de debutar con el primer equipo, en el Municipal de Santo Domingo, enfrentándose al Conquense, “por una sanción del compañero que estaba jugando, López. El partido nos salió muy bien y me dijo el mister (Díaz Pablo) que iba a jugar contra el Leganés que era el líder. Pero tuve la mala suerte de lesionarme el viernes. A partir de ahí terminé la temporada en el banquillo y el resto de temporadas que estuve aquí (8 en total), si que tuve continuidad”, afirma Ayllón
Una hernia discal, cuando jugaba en el Navalcarnero, le retiró con tan solo 29 años. Posteriormente estuvo ligado a varios equipos, como el Álamo y el Trival, donde ejerció 2 temporadas como entrenador de porteros. Hoy día, sigue jugando al fútbol como aficionado, “con los amigos al fútbol 7”, añade el ex guardameta.
Por su parte, Fernando Arnal, que jugaba de interior derecho, también llegó a la A.D. Alcorcón en edad juvenil, previo paso por la cantera del Real Madrid. Díaz Pablo le dio la oportunidad de subir al primer equipo, en la temporada 1984-85, estando en Tercera División, en un partido frente al Gimnástico de Alcázar: “Hicimos un buen partido. Había un buen equipo y acongojaba al principio porque el campo era el mismo de siempre pero parecía mucho más grande. El año siguiente estuvimos arriba y también fui de los privilegiados de ir a Pamplona (en la eliminatoria de Copa del Rey frente a Osasuna). Los siete años siguientes fueron muy bien, con los problemas de todos los equipos, pero mi paso por el Alcorcón fue muy positivo”, argumenta Fernando.
Valdemoro, Tarancón, Conquense y Trival fueron sus siguientes equipos y en éste último colgó las botas, en la temporada 97-98. Arnal sigue ligado al fútbol ayudando con su experiencia a la Directiva del Trival y junto a Ayllón, sigue jugando al fútbol con el resto de amigos para divertirse.
Les preguntamos por el partido que más recuerdan de sus años en el Club y Arnal acude a su primer partido con la elástica amarilla: “Estando en Juvenil Nacional fuimos a Los Cármenes a jugar contra el Granada. Salió el dorsal 20, que era el que me marcaba y me puse detrás de él. El portero sacó con la mano, yo salí desde detrás e hice un gol con un cañito al portero. No se me olvidará nunca y la anécdota fue esa, que a mí no se me veía (risas). En Tercera División recuerdo un gol de falta que le hice al Guadalajara. Ese día estaba el campo encharcado y gritó Arpa desde el banquillo, “que la tire el enano”. Cogí mi balón, lo coloqué y entró por toda la escuadra. Los ensayos que hacía después de los entrenamientos dieron sus frutos. Otra anécdota que recuerdo fue en un Puchero frente al Atlético de Madrid. En un salto peiné el balón hacia atrás y Solozábal chocó con mi cabeza. Cuando desperté iba la ambulancia camino de La Fraternidad donde estuve en observación”, relata Arnal.
Ayllón se une a las anécdotas de los partidos de Arnal y nos comenta una primicia: “Yo estaba en el banquillo con el mister Díaz Pablo en Aranjuez. Lo que ocurrió fue que Arnal cogió el balón en el centro del campo y empezó a regatear una y otra vez, hasta que a Díaz, desesperado, le dio algo porque encima llegó al área, regateó al portero y con la portería vacía, lo mandó al palo y el balón se salió”, confirma.
Por su parte, Ricardo guarda como mejor recuerdo la eliminatoria de Copa frente al Osasuna (aquel año el equipo cayó en tercera ronda, tras apear al Ávila y quedar exento en segunda eliminatoria), por lo que supuso para la entidad y para él mismo: “Yo no estaba jugando por aquel entonces y allí en Pamplona recuerdo que estábamos en la comida, vinieron los periodistas hacia mi mesa y me dijeron que si podía entrar en antena porque iba a jugar. Yo no sabía nada y me dijeron que el mister les había dado la alineación. Como era el más joven vinieron todos a mí. Fue una ilusión muy grande y la verdad que no estuve nervioso porque no teníamos nada que perder. Nos metieron cinco goles y no pasó nada (risas). Tuve que intervenir un montón de veces”, a lo que Arnal añade, apoyando a su amigo, “Estuvo muy bien, sacó unas cuantas manos”.
Durante las temporadas que estuvieron en el club, muchos fueron los entrenadores que vieron desfilar por el equipo amarillo y casi todos ellos, ciudadanos de Alcorcón: Díaz Pablo, Güemes, Sevilla, Aparicio, Alvarado…Tanto Ayllón como Arnal guardan muy buenos recuerdos de todos ellos: “era gente del pueblo, que sabía transmitir, desvivirse por el equipo y muy trabajadores, eso sí, con métodos que nada tienen que ver con los actuales. Antes se trabajaba más el aspecto físico, y el balón sólo lo veíamos los jueves”. Recuerdan las pretemporadas en Brunete, corriendo por el río: “La preparación física era muy parecida con todos los entrenadores aunque las bases las marcó Güemes. Empezábamos con mucho fondo, mucha carrera continua, muchos abdominales. Así hasta enero, donde empezábamos con algo de velocidad y al jugar en la segunda vuelta se notaba nuestra mejor preparación física”, añaden.
De esas pretemporadas, ambos nos cuentan los métodos empleados: “En pretemporada dejábamos los coches en el Estadio, nos montábamos en el autobús y nos llevaban a Brunete, a entrenar en el río. Cuando volvíamos al autobús cerraban todas las ventanas, nos poníamos el chándal y a sudar en pleno mes de agosto”. Arnal sigue recordando: “Era nuestra sauna. Allí, en el río, nos llevaban limones, melocotones, fruta y poca agua. Cuando terminábamos de entrenar se quitaba el aire acondicionado del autobús y nosotros con el chándal sudando. Al llegar al estadio, íbamos directos a la ducha. Con Sevilla lo hacíamos igual. Íbamos a la Casa de Campo en nuestros coches y al volver de entrenar teníamos que llevar el coche cerrado, que terminaba con los cristales empañados”, concluye.
Les preguntamos por el mejor entrenador que tuvieron y aunque lo tienen que pensar, se quedan con Díaz Pablo, al que Arnal define así: “Te preparaba mentalmente para los partidos, el jueves anterior hablaba contigo y ya estabas desde el jueves mentalizado en el domingo. Los partidos se preparaban de otra forma, había mucha psicología, nosotros basábamos mucho nuestro trabajo en la forma física, con lo cual eso ya lo llevabas y había que intentar desbordar a la gente aprovechando eso. Díaz daba charlas de una hora hablando del equipo contrario, a los que conocía perfectamente. Todo era de boca, no había ni pizarra, ni videos, ni nada. Y luego también era muy serio y muy exigente, como Sevilla, eran muy temperamentales los dos. Aún tenemos contacto con los dos”, manifiesta Fernando.
También recuerdan los nombres de los compañeros con los que durante muchos años compartieron vestuario. Ahí salen a relucir los García López, Sanjuán, Diego, Pica, Mariano, Quique, Andresito, Tarantini, José Luis, Checa, Morales, Candi, Guío y en una época posterior, cuando ya se hizo el grupo de Madrid, Castejón, Vicente, Pozo, Mariano, Tito, Vaquero, Fraile, etc.
Como recuerda Ayllón, alguno de ellos llegaron a más en el mundo del fútbol: “Con Arroyo no llegamos a coincidir, fue justo el año que me subieron (Ayllón), luego estaban Pica, que jugó en el Atleti, Manolo Pinto que estuvo en el Atleti y acabó en el Badajoz, Juan Padilla que estuvo en el Atleti y acabó en el Ciempozuelos. También tuvimos una temporada a Isidro, hermano de Quique Sánchez Flores”, dice Ricardo.
Las anécdotas también se agolpan cuando toca el turno de hablar sobre los presidentes y directivas de aquélla época. Para Ayllón, la mejor época fue la de Diego Manzanares: “Había muy pocos medios y la verdad que sólo le veíamos para cobrar porque el tema deportivo lo llevaban los entrenadores. Era un enamorado del fútbol, fue futbolista en su época, creo recordar que del Salamanca, y cogió el equipo en una época en la que nadie se quería hacer cargo del club”, a lo que añade “después entró un hombre que apoyó un poco a Manzanares, Pedro García (después presidente del Rayo Vallecano). Nos daban unas letras y yo, como era capitán, tenía que ir todos los lunes al Bingo a recoger la recaudación para poder cobrar. Los martes tocaba repartir el dinero entre todos y así estuvimos un tiempo”, recuerda con cierta sonrisa.
Las peñas y la afición alfarera es otro de los temas que sale a colación. A través de Ayllón y Arnal nos enteramos del origen de la peña “El Crono”, que en la actualidad, es la peña más antigua de la A.D. Alcorcón y que fundó un hombre al que apodaban el pescanova, quien “se ponía detrás de una portería con un crono colgando y siempre le preguntábamos cuánto quedaba pata terminar el partido”, recuerda Ayllón. Aparte de la esta peña, los dos exfutbolistas recuerdan otras dos, la peña el Capitán de Madera y la peña el Puchero y el buen ambiente que se vivía en partidos importantes, por ejemplo, “contra el Guadalajara, Ávila, Segoviana, Cacereño, ya que en Alcorcón viven muchos ciudadanos de estas provincias así como por la cercanía. También eran importante los duelos locales frente al Móstoles, Getafe y Leganés, el Trofeo Puchero, etc”.
Con respecto al Estadio, también hay alguna diferencia que otra. La más notable era que en aquella época, aparte de que el acceso era complicado, “solo había descampado y cuando llovía aquello era un barrizal”, el terreno de juego era de arena y los vestuarios estaban justamente enfrente de la tribuna principal, donde están ahora. Ayllón también recuerda que “los focos daban una luz ámbar y yo, que tenía miopía, lo pasaba mal”, afirma entre risas.
Ayllón, que siempre ha trabajado como comercial del mundo de los pescados y los mariscos en Mercamadrid, el jugar al fútbol no le dio para vivir de ello, pero sí para tener un complemento económico con el que ayudarle “a pagar la letra de la hipoteca y ser, entre los chavales de tu edad, el que disponía de 500 pesetas para poderlas gastar, no depender de tus padres e, incluso, poder tener un coche”, dice el ex guardameta amarillo, quien recuerda los sacrificios que tenía que hacer para compatibilizar fútbol y trabajo: “Me levantaba, como ahora, a las 4 de la mañana, llegaba a casa a las 2, comía, descansaba una hora y después había que volver a trabajar. Cuando acababa, a las 8, me iba a entrenar hasta las diez y media. Tuve suerte porque mi jefe me respetó el tema de poder compaginar el trabajo con el fútbol y si algún día tenía que salir antes me dejaba. Conforme fui avanzando profesionalmente en el trabajo, tuve que ir dejando un poco de lado el fútbol y centrarme en lo que me daba de comer. Llegó una época en la que tenía prioridad para mí si el equipo estaba cerca de casa” dice Ayllón.
El caso de Arnal, carpintero de profesión, es similar al de su amigo y ex compañero, ya que compaginaba fútbol y trabajo “saliendo muy temprano por la mañana y regresando muy tarde a casa. Tenías el tiempo justo de saludar, comentar diez minutos la jornada hasta que se cerraban los ojos y a la cama. Por aquel entonces, y durante ocho años, Entraba a las diez de la noche a trabajar en Fuenlabrada y salía a las ocho de la mañana. Pero antes había ido a entrenar la tarde anterior a las siete y media y tocaba salir corriendo a trabajar. Dormía de ocho de la mañana a dos de la tarde, porque tenía que comer para que no se me juntara con el entrenamiento. Y salía a entrenar y no volvía a casa hasta el día siguiente”, recuerda con una sonrisa.
Ahora, con cierta distancia y pasados los años, tanto Arnal como Ayllón guardan muy buenos recuerdos de su paso por la A.D. Alcorcón y ver que el equipo está ahora mismo en boca de todos por su brillante trayectoria deportiva les produce una enorme satisfacción. Así, Ayllón afirma que siente “mucha alegría porque nos hemos criado en Alcorcón. En la eliminatoria frente al Real Madrid vimos que entrevistaban a la gente del pueblo y a muchos les conocíamos. Yo siento al club de una forma muy cercana y con mucha alegría. Mis padres viven en Alcorcón, mi padre baja a ver al equipo...”. Arnal dice sentirse “muy contento porque, aunque hayamos estado en otros equipos, como futbolista y como persona nos hemos criado aquí, en el pueblo y siempre es algo de alabar”, manifiesta.
Tanto sentimiento amarillo en el corazón de sendos exfutbolistas tenía que llevar a la inevitable pregunta del poder formar, en un futuro muy cercano, un equipo de veteranos de la A.D. Alcorcón. Arnal afirma que “se trata de arrancar, es importante tener una base con un buen grupo”, mientras que Ayllón piensa que con unas cuantas llamadas de teléfono estaría hecho: “muchas veces lo hemos comentado entre ex-compañeros de aquí y están todos locos esperando la llamada. Cualquiera que jugó en nuestra época estaría encantado de poder jugar en el Alcorcón”. Pues bien, no ha caído en saco roto y a día de hoy podemos asegurar que este tema se está tratando seriamente en el Club, por lo que sigan atentos por si en las próximas fechas podemos ofrecerles alguna sorpresa y novedad con respecto a este tema…la creación del primer equipo de veteranos de la A.D. Alcorcón.
Así terminamos una divertida y entrañable entrevista con dos amigos que por coincidir, lo hicieron hasta en el mismo día de su boda, “eso sí, sin saberlo”, añaden a carcajadas.





ÚLTIMO PARTIDO
0
2
PRÓXIMO PARTIDO
2ªB GRUPO II
1 A.D.Alcorcón 73
2 Real Oviedo 68
3 Guadalajara 64
4 U.L.P.G.C. 64
5 C.D.Leganés 62

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