|
|
Raul-Reguero: "Tenemos una competencia sana".
17-4-09. Son los 2 cancerberos que se han repartido encuentros y minutos en lo que va de temporada bajo la portería de la A.D. Alcorcón. Uno, Rául, que jugó en Primera División con el Espanyol, es el futbolista de más edad de la primera plantilla y uno de los más veteranos de la categoría (Mollet del Vallés, 11/09/1969), mientras que el otro, Kike Reguero, es de los más jóvenes del grupo, con tan sólo 22 años (Madrid, 19/02/1987). Los dos están realizando una buena temporada a nivel personal, permitiendo que nuestro equipo sea uno de los menos goleados del grupo II de 2ªB. En esta entrevista hablamos con ellos y nos contaron sus sensaciones durante esta temporada, sus pensamientos y anécdotas, como la de Kike Reguero, quien nos confesó que no empezó como portero, sino como futbolista de campo, y al que sólo una casualidad le llevó a situarse bajo los tres palos, precisamente aquí, en Alcorcón.
Rául lleva más de 20 años jugando al fútbol y a pesar de sus 39 años, de momento no piensa en la retirada: “Ahora mismo el límite es la motivación que tengas por entrenar y jugar, porque si no tuviera motivación no jugaría. Después tengo a mis padres o quien haya sido que me ha dado una genética bastante buena (risas) y con trabajo me estoy manteniendo bastante bien. Es cierto que a la gente más veterana se le exige más, se le mira con lupa y se le achaca más a la edad. Si yo me estuviera arrastrando por el campo me iría para casa con mi familia y mis hijos, pero ahora no es así y no me marco metas, es el día a día. El día que llegue a entrenar y me diga que hago aquí compartiendo vestuario con chavales de 20 años ya veremos, que es lo que se me hace más duro por la diferencia de edad, pero aún así lo llevo bastante bien. Cuando acabe la temporada y vea donde estamos y si tengo una propuesta del club para que siga, valoraré si tengo ganas de seguir o al revés”, manifiesta el meta catalán, quien antes del Alcorcón, defendió las porterías del Hospitalet, Palamós, Espanyol y Leganés.
Rául se define como un portero trabajador y afirma que hasta el momento considera su temporada como positiva, “intento trabajar cada semana y el domingo salen los resultados. El equipo está en un buen momento y todos parecemos mejores”, añade.
Por su parte, Reguero cree que es un guardameta “trabajador, humilde, competitivo y con ganas de aprender cada día” y admite que su principal defecto es que juega de manera “impulsiva”, algo que tiene que ver con su personalidad, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego “y que según el momento puede ser bueno o malo”, añade el joven cancerbero, criado en las categorías inferiores del Alcorcón, Real Madrid, Real Madrid C y San Sebastián de los Reyes. El madrileño, que estuvo más de media temporada esperando su oportunidad desde el banquillo, pudo ser titular aprovechando una lesión de Rául. Sus intervenciones fueron muy destacadas, pero la expulsión frente al filial del Atlético de Madrid, le volvió a relegar al banquillo. Pese a ello, Reguero no se desanima: “Yo confío en mí mismo, en mi trabajo y en el día a día que creo que eso a la larga tiene su premio. Nunca he bajado los brazos cuando he jugado ni cuando no he jugado, por lo que no lo voy a hacer ahora”, manifiesta el portero.
En cuanto a la campaña que está realizando el equipo, Rául, al igual que todos los componentes de la primera plantilla con los que hemos hablado, coincide en el mismo análisis. Es decir, el equipo ha ido de menos a más: “Empezamos la temporada con unos cuantos problemas y no salían los resultados. El equipo poco a poco fue cogiendo confianza y eso hace que la confianza que ahora tiene el grupo nos vaya llevando hacia arriba”, por lo que una vez logrado el primer objetivo marcado, el de la salvación matemática, reconoce que el equipo sí que piensa en la posibilidad de conseguir un puesto para la liguilla de ascenso a Segunda División: “Indudablemente te hace soñar que el equipo se pueda meter. En los últimos partidos se verá quien realmente puede soportar la presión de ver quien se puede meter o incluso los que están arriba que pueden ver que se pueden caer. Va a ser un poco la consistencia del grupo la que va a determinar los equipos que se vayan a meter”, dice con total seguridad el experimentado guardameta, quien preguntado precisamente por la consistencia del equipo, afirma que la ve “bien, pero hay que ir partido a partido y eso nos va a ir dando la confianza para poder estar arriba y que no nos pase factura la presión añadida que vamos a tener”.
A su vez, Reguero tiene la misma opinión que su compañero: “Estamos muy bien, podemos estar mejor, seguro. El equipo empezó un poco dubitativo la primera fase de la liga hasta que empezamos a coger el tono de juego y ahora el equipo está muy bien. El vestuario está tranquilo y unido, hay una buena piña de jugadores y sabemos que quedan pocos partidos, que hay que ir partido a partido y sabiendo que eso está ahí (play-off de ascenso) y no lo vamos a negar. Pero con tranquilidad y con mucho trabajo igual sí podemos conseguir el objetivo”, comenta Kike.
La llegada de Juan Antonio Anquela al banquillo madrileño supuso un auténtico revulsivo para el equipo amarillo y esta temporada ha demostrando lo acertado que fue su fichaje, para que el equipo disfrute del mejor momento deportivo de su historia. Rául, que ha tenido multitud de entrenadores, también lo corrobora: “El año pasado el equipo estaba prácticamente en 3ª División. El mister llegó cuando quedaban 12 partidos, sí que es cierto que había un grupo muy bueno y supo hacer las cosas como se tenían que hacer. Fue muy difícil lo que hicimos porque de los 12 partidos ganamos 6 ó 7, una cosa impensable porque no lo habíamos hecho en toda la temporada. El mister estuvo fenomenal y este año por la gente nueva que ha venido y por las expectativas que se han creado, tú piensas que vas a estar en un sitio y luego la temporada te pone en tu sitio. Y entre los que estábamos el año pasado más la gente que ha venido nueva que está aportando mucho, pues la verdad que los resultados se están viendo”.
Para Reguero, la figura de Juan Antonio Anquela es imprescindible para comprender la gran temporada que está realizando el equipo alfarero: “El mister es un tío muy especial, es un hombre muy cercano, como un padre, no te deja de lado, habla contigo, te da ánimos, está encima tuya y si en algún momento te vienes abajo siempre está encima para que sigas trabajando. La verdad, hay pocos entrenadores que traten así a los futbolistas”, afirma el joven portero madrileño y residente en El Álamo.
Se dice que entre los porteros de un equipo hay una lógica y particular rivalidad por ocupar la titularidad, y que a veces puede pasar a un plano personal. Preguntado por ello, y por su relación con Reguero, el barcelonés no deja lugar a dudas: “Gracias a Dios ya tengo mucho recorrido y hay una competencia sana, sino yo no estaría jugando. Yo quiero jugar y por respeto a mi compañero, tanto a Kike este año como con Segura el año pasado con el que tuve una relación excelente y es un profesional de los pies a la cabeza, normalmente no he tenido problemas con ningún portero. A lo largo de mi vida deportiva a lo mejor me he llevado mal con algún portero pero ha sido uno y las cosas te las tomas de otra forma. Yo entiendo que la gente joven se las tome de otra forma porque yo en su momento he pasado por lo mismo”, afirma.
Reguero también tiene una opinión parecida a la de Rául: “No se puede hablar de pique. Sí que es verdad que tiene que haber ese pique sano porque sólo hay un puesto para dos. Además, él es un veterano, un jugador que lleva tiempo aquí y que lo ha jugado todo, ha jugado en todas las categorías del fútbol nacional. Es un jugador y un compañero que tienes que respetar y admirar. Yo trato de aprender todo lo máximo que puedo de él pero es como todo, cuando uno juega está más a gusto, cuando no está menos, pero yo creo que no hay ningún problema con Raúl. Es un tío trabajador, un tío que no se deja y eso se nota en el rendimiento tanto suyo como mío”, manifiesta Kike.
Rául llegó hace 4 temporadas a nuestro club, después de que el Leganés no entrase en play-off y la nueva gente que se hizo cargo del club pepinero no contase con él. Le llegó la opción de fichar por el Alcorcón y le gustó, porque le hablaron “fenomenal del club y de la gente de aquí. Además, llevo muchos años en Madrid y no me quería mover de aquí. Por eso me decidí a ir al Alcorcón”, explica. Lo mejor de estos años en el club alfarero han sido “los grandes amigos que he hecho y la forma que tiene Esteban de llevar el club me gusta porque me recuerda mucho a mi época de Leganés, salvando las diferencias. Gente muy responsable y que para ellos lo primero es el club, sin meterse en la parcela deportiva que quizás es lo que pecan muchos presidentes, la obligación de los presidentes es estar ahí y apoyar al equipo y sumar no restar. Además, para estar en 2ªB es perfecto. No hay presión como otro clubes, capitales de provincia por ejemplo, que vas a entrenar y hay 4 ó 5 periódicos, dos cadenas de televisión, muchos más socios y la presión mediática es mayor”, añade Rául.
Kike Reguero llegó esta temporada procedente del San Sebastián de los Reyes y, a pesar de que el equipo sansero descendió, el cuajó una magnífica temporada, lo que le valió su fichaje por nuestro club: “Fiché por el Alcorcón porque yo siempre he dicho que esta es mi casa, aunque me haya criado en el Madrid. Fue el club que me dio la oportunidad de salir del pueblo en el que vivía. Cuando tuve la oferta en firme de aquí ni me lo pensé. Miré por el equipo y porque es un club en el que me han tratado muy bien”, responde con total certeza, a lo que añade que está “encantado” con las instalaciones del Club y con el trato de una directiva “muy cercana, humilde y trabajadora y eso al futbolista le hace estar más tranquilo”, certifica Reguero.
En los muchos años que lleva en el mundo del fútbol, Rául ha pasado por múltiples situaciones y momentos. En el lado positivo siempre recordará el segundo año que estuvo en el Palamós, en 2ª División y donde jugó de titular toda la temporada, con sólo 22 años. Aquello le valió para que el Espanyol de José Antonio Camacho le llamase para jugar en el equipo “periquito”, que esa misma temporada bajó a Segunda División. Rául fichó por los blanquiazules y subió con ellos a Primera División, “además, recuerda, “otro momento muy bueno fue el año que jugué la Copa del Rey, llegamos a semifinales y fue cuando más me dí a conocer y a tener ofertas de otros equipos. Me metí un poco más en el mundo profesional”.
Reguero, en cambio, afirma que siempre recordará su paso por la Casa Blanca y el trato cercano con algunas de sus estrellas: “Uno de los mejores momentos ocurrió cuando fui campeón de División de Honor de Juvenil en León y pude dar la vuelta de honor al Bernabéu, lleno en la despedida de Zidane. También, el haber jugado con el Castilla, el haber hecho pretemporada con ellos, el haber conocido jugadores y entrenar con el primer equipo muchas veces, cambiarte con esos jugadores que tu ves desde niño, que los tienes en cromos, que parece imposible y poder charlar con Raúl, con Figo, con Beckham. Son cosas que te llevas para siempre y te marcan. Tú a esos jugadores los ves en la tele y piensas que son de otra galaxia, que no son personas como tú y hablas con ellos y te dan consejos y son personas y jugadores como yo. Y quizá este año pueda vivir con 22 años algo muy bonito, por lo menos lo estamos intentando”, añade recalcando esta última frase.
Por el contrario, el peor momento por el que ha pasado Rául hasta el momento en su vida deportiva fue cuando tuvo que salir del Espanyol: “Con 28 años tenía una oferta de renovación por tres años. Yo quería unas cosas y ellos querían otras. Hubo un cambio de poder y al final lo que me prometieron no lo querían cumplir, por lo que buscamos una solución amistosa para ambas partes. Recuerdo que hasta lloré porque llevaba en el Espanyol desde los 14 años y allí me había hecho como persona y como profesional del fútbol”, recuerda. Después, y aunque tuvo alguna oferta de Primera División, el Leganés apostó fuerte por él y acabó fichando por el equipo madrileño: “Al principio, cuando llegué aquí a Madrid, me dio un bajón porque pasé de un equipo de Primera División a uno de Segunda y en aquel momento el Leganés era un equipo de Segunda normalito. Pero esa misma temporada me di cuenta que el fútbol no se acaba en el Espanyol. Encontré gente muy buena en el Leganés, como Rafa Cortijo y el antiguo presidente Jesús Polo. Salí del Leganés con mucha pena porque había sido mi casa durante siete temporadas y te vienes a un club nuevo. Ahora llevo cuatro temporadas en Alcorcón y me está pasando lo que me pasó en el Leganés, estoy haciendo relaciones muy buenas, con gente del vestuario, con el presidente, son gente muy noble, gente de fútbol”, manifiesta el catalán.
Para Reguero, también la salida de un equipo, en este caso del Real Madrid, es de momento su peor momento como profesional: “Sales un poco a lo que es el fútbol, porque estás criado en un sitio en el que tienes de todo y de repente tienes que ir a un equipo profesional en 2ªB, en el que ya no hay gente de tu edad y vas a un equipo en el que cada partido se están jugando algo. Igual la gente que estamos en cantera y en un filial pues no lo piensa así porque piensa que esto es para divertirse con compañeros de tu edad, con las mismas inquietudes y los mismos gustos, pero vas a un equipo profesional y cambia porque ves la realidad del fútbol. No es una cosa mala pero sí me marcó”, reconoce el cancerbero madrileño.
Aunque nos ha dejado claro que por el momento no piensa en la retirada, Rául se ocupa y preocupa por su futuro. Tiene sus “cosas en Barcelona pero ningún negocio” y añade que ha hecho los cursos de Director Deportivo y de entrenador de porteros, por lo que su idea es “seguir vinculado al mundo del fútbol. Me gusta porque es lo que he hecho toda mi vida y creo que puedo aportar muchas cosas cuando me retire. Haber estado en vestuarios durante 20 años y conocer a tanta gente indudablemente te ayuda”, dice.
Reguero, por su parte, terminó los estudios de bachillerato y en la actualidad entrena “a un equipo de infantiles en El Álamo con un amigo y también a los porteros del pueblo donde vivo. En un futuro igual me dedico a ser entrenador para estar vinculado al mundo del fútbol. También me gusta la Educación Física, pero vamos espero que sea dentro de muchos años”, afirma.
En cuanto a la forma de pasar el tiempo durante los viajes y las concentraciones, Rául afirma que no ha variado un ápice durante toda su vida como profesional: “Pasa exactamente igual que cuando tenía 20 años, parece mentira. Siempre he sido un tío bastante tranquilo, no juego a las cartas, me gusta ver películas, mi música, mis cosas, mis apuntes y siempre desde que empecé a jugar al fútbol. Me subía al autobús, me sentaba en el asiento de atrás y allí me quedaba salvo cuando venía algún veterano y me decía, este asiento es mío entonces yo me iba, que es lo que hago yo ahora, los galones se ganan con el tiempo (risas). Tengo kilómetros entre pecho y espalda en autobús pero sigo igual que al principio”, afirma Rául.
Por el contrario, Reguero ocupa este tiempo “con compañeros como Alberdi, Susaeta, Nacho (Calvillo), mi compañero de habitación Borja, etc. y lo pasamos en equipo, a veces jugando a las cartas, otras veces escuchando música, etc. También me gusta estar tranquilo en el autobús, ir pensando el partido que te vas a encontrar porque nunca sabes lo que te puede pasar y eso, estar tranquilo pero también estar con los compañeros riendo y haciendo algo”, afirma el joven cancerbero.
Finalmente, y prácticamente acabada la entrevista, les pedimos un mensaje para la afición. Rául manifiesta que “quedan pocos partidos de liga y estamos ahí. En las cuatro temporadas que llevo aquí nunca había estado en esta situación, por lo que hay que agarrarse a ella hasta el último momento con el apoyo de la gente que lo tenemos siempre, pero esto es una circunstancia añadida que nadie se lo esperaba, todos tenemos derecho a soñar. Nosotros estamos encantados con la gente pero quizá hace falta que se vuelquen más. La gente no se da cuenta de esta situación. Es como cuando estaba en Segunda con el Leganés y jugábamos contra el Éibar y a lo mejor sólo había 3.000 personas y el campo sólo se llenaba contra los grandes. Yo pensaba que esta ciudad no se iba a dar cuenta hasta que perdiera el ver fútbol de Segunda, que el Leganés estuvo diez años ahí y ya te acostumbras, parece que es normal que el equipo esté en Segunda pero es muy difícil subir y mantenerse. Por eso, cuando lo pierdes te lamentas”.
El mensaje de Reguero también es claro y contundente: “A la afición le digo que siga viniendo al campo, que no dejen al equipo de lado nunca porque el equipo está dando la cara en cada rincón de España donde juega. Estoy muy orgulloso de esta afición porque está con el equipo desde el primer día, y aunque los primeros partidos no había tanta afluencia, últimamente hay más gente. Todo está acompañando un poco: los resultados, el tiempo, los partidos por la tarde y mi mensaje es que tenemos que estar tranquilos, ir partido a partido y que tanto si hay buenos resultados en estas próximas jornadas como si hay malos que tengamos tranquilidad que yo creo que al que trabaja y está con humildad y ambición en la vida obtiene sus frutos por eso digo que tanto para bien como para mal, tranquilidad”, dice Reguero, quien no quiere concluir esta entrevista sin contarnos la divertida anécdota de cómo se hizo guardameta:
“Yo jugaba en El Álamo y un día vinimos a jugar contra el Alcorcón, que era líder destacado. Quedábamos todos en la plaza del pueblo para ir a jugar y de repente el portero no se presentó porque estaba enfermo. y vamos a su casa a buscarle y que estaba malo y no podía venir. Ya en Alcorcón, le dije al entrenador que me ponía yo de portero y con eso de ser más espigado me dejó. Jugué el partido con guantes de lana, que picaban como nada cuando me tiraban y el partido acabó 5-0, pero aquel día paré dos penaltis e hice paradas que yo nunca pensé que podía parar. El coordinador del Alcorcón, que era Antonio Menéndez, habló con mi entrenador y le dijo que necesitaban un portero y mi entrenador le dijo que yo no era portero. Antonio pensó que se lo decía para que no me firmaran aquí. Yo no tenía ropa de portero ni nada y llegué a mi casa y le dije a mi madre, “voy a ser portero”. Mi madre me dijo que estaba loco y que ser portero era muy caro y necesitaba mucha ropa. Finalmente me hice portero y ese año en El Álamo, ya sabiendo que iba a firmar aquí, empecé jugando media parte de jugador y media parte de portero y, además entrenaba tres días, los lunes con el Alcorcón y los jueves y viernes con El Álamo. Así empezó todo. Al año siguiente ya firmé aquí como portero y recuerdo que al principio no sabía ni tirarme. En El Álamo no se lo creían, incluso ese año empecé a ir con la Selección de Madrid de portero y fui campeón de España. Además muchos días me quedaba solo con Antonio que me entrenaba y se puede decir que en el Alcorcón aprendí a ser portero”, dice el bravo portero madrileño quien concluye con esta bonita frase: “Todo el mundo sueña con marcar el gol del momento y yo la verdad que sueño con pararlo. Me gusta mucho mi profesión”. Ahí es nada.

TEST RAUL
- Grupo de música favorito: Me gusta la música rockera.
- ¿Te gusta el cine?: Me gusta, la última que he visto ha sido “El curioso caso de Benjamin Button”.
- ¿Te gusta leer?: No
- Comida preferida: Paella
- Bebida preferida: Cerveza y vino
- ¿De qué equipo eres?: del Alcorcón y del Espanyol.
- Mejor virtud: Me gusta ir de frente.
- Principal defecto: Un poco desconfiado.
- Mejor entrenador: De todos los entrenadores me he quedado con lo mejor de cada uno.
- Alguna manía antes de saltar al campo: Intento estar concentrado, no tengo ninguna.
- Mejor futbolista con el que has compartido vestuario: He tenido a muchísimos, muy buenos futbolistas. Pero mejor futbolista y mejor persona he tenido muy pocos. Sería injusto decir a alguno.
- Que te llevarías a una isla desierta: A mi hijo, a mi mujer, a mi familia…
- Nunca olvidaré… Cuando nació mi hijo Adrián
- Un lugar donde perderse… La Costa Brava
- Día más alegre: Cuando me casé y tuve a mi hijo.
- Día más triste: La pérdida de un ser querido.
- Un sueño: Seguir vinculado al mundo del fútbol
TEST REGUERO
- Grupo de música favorito: De todo un poco. Lo que más la música negra, el funky. Coldplay, Lenny Kravitz.
- ¿Te gusta el cine?: Sí, bastante. Gladiator y Braveheart me marcaron.
- ¿Te gusta leer?: No soy un lector asiduo pero de vez en cuando algún libro vinculado con la vida del portero.
- Comida preferida: Los canelones o la lasaña hecha por mi madre.
- Bebida preferida: Me gusta mucho el Nestea.
- ¿De qué equipo eres?: Del Real Madrid de toda la vida.
- Mejor virtud: Muy amigo de mis amigos y soy una persona bastante sencilla que está todo el día de humor.
- Principal defecto: Soy muy inquieto.
- Mejor entrenador: Alejandro Menéndez me hizo campeón de España, de División de Honor de Juvenil. Es un entrenador que me marcó bastante. Al igual te digo que este año me he encontrado con un entrenador muy bueno con unas ideas muy claras y que es un trabajador y ganador y eso ayuda mucho.
- Alguna manía antes de saltar al campo: Tengo bastantes. El dar tres pasos con el pie derecho antes de saltar, el tocar los tres palos antes de empezar a jugar, me santiguo un par de veces y alguna oración pidiendo ayuda a mi padre siempre hago.
- Mejor futbolista con el que has compartido vestuario: Cristian Alberdi este año está resultado fundamental en mi vida porque está ejerciendo como un hermano mayor.
- Que te llevarías a una isla desierta: A mis hermanos, a mi madre y a mi familia.
- Nunca olvidaré… Esa llamada un día de verano del Real Madrid que tenía que ir con el Castilla a hacer la pretemporada. Y el primer entrenamiento que hice que con el primer equipo del Madrid.
- Un lugar donde perderse… Me perdería en el pueblo de mi padre, Candeleda, en aquellas gargantas de agua natural, en verano, con mi hermano.
- Día más alegre: Cuando firmé por el Madrid. También el año pasado, cuando debuté contra el Rayo Vallecano en 2ªB y espero también que mis días más alegres estén aún por venir.
- Día más triste: Cuando perdí a mi padre con 17 años.
- Un sueño: Llegar a jugar en Primera División, a largo plazo. A corto me gustaría jugar con el Alcorcón en 2ª División, creo que este año puede ser.
|
|
|
| 1 |
A.D.Alcorcón |
73 |
| 2 |
Real Oviedo |
68 |
| 3 |
Guadalajara |
64 |
| 4 |
U.L.P.G.C. |
64 |
| 5 |
C.D.Leganés |
62 |
|